El pasado 6 de junio se celebró la Ceremonia de Graduación Utel Monterrey 2026, que contó con la participación de Héctor Villarreal Muraira, Director General de CANACO Monterrey y referente del desarrollo empresarial en la región, quien acompañó a los egresados como Padrino de Generación. Durante su discurso, invitó a los estudiantes a asumir este logro como el punto de partida de una nueva etapa de preparación continua y crecimiento profesional.
Con más de 30 años de trayectoriaimpulsando el desarrollo empresarial, el emprendimiento y la vinculación entre la academia y el sector productivo, compartió una reflexión sobre la importancia de mantenerse competitivos en un entorno cada vez más exigente.
Palabras del Padrino de Generación
Sus palabras destacaron la importancia de la práctica, la mejora continua y la formación constante como elementos clave para crecer profesionalmente y generar un impacto positivo en cualquier ámbito de desarrollo.
“Buenas tardes tengan todos ustedes.
Maestra Claudia Mejía, representante personal del Rector David Stofenmacher, a quien pido le haga llegar un afectuoso saludo y mi agradecimiento. Licenciado Ignacio Villagordoa Mesa, Vicerrector Institucional de Utel Universidad; estimados graduandos, estimados padres de familia, estimados profesores, distinguidos miembros del presídium, autoridades e invitados de honor; señoras y señores, amigos todos.
Es un gusto para mí tener el honor de dirigirme a ustedes en este día tan especial, que me hace recordar con nostalgia aquellos días de mis graduaciones: de preparatoria, de maestría y, en especial, de mi carrera, hace ya casi 40 años. Han de decir: “Uf, eso fue hace mucho tiempo”. Pero créanme, para mí parece que fue ayer. Y así les estará pasando a ustedes por allá del año 2066 o 2067.
A ustedes, graduandos, que con su sentido especial de dedicación logran alcanzar lo que se proponen, hoy quiero expresarles toda mi admiración y respeto, resaltando lo gratificante que ha sido su recorrido hacia sus sueños.
Como hasta ahora, sigan adelante con sus metas y proyectos. No se den por vencidos nunca. Seguramente habrá momentos en su vida que serán difíciles, muy difíciles e incluso difíciles de comprender. Habrá momentos de desánimo, de frustración y de impotencia, pero con entusiasmo y una firme actitud positiva podrán superar cualquier obstáculo y saldrán adelante.
Y esto nadie me lo platica, porque lo he vivido en carne propia en numerosas ocasiones. Lo importante, lo que me ha ayudado a salir adelante, ha sido no darme por vencido, volver a visualizar la meta y seguir adelante.
El mundo de hoy y el que enfrentarán en los próximos años será cada vez más exigente. Va a requerir enfrentarlo con compromiso, disciplina, especialización, perseverancia y sentido humano. En pocas palabras, ustedes tendrán que ser muy competitivos.
Recuerden siempre que tienen las bases para hacerlo. Son privilegiados al poder terminar su carrera, su maestría o su doctorado. Han de saber que, de cada 100 jóvenes mexicanos que inician la primaria, sólo 62 terminan su preparatoria y, de esos mismos 100, solo 8 concluyen sus estudios profesionales. Por lo que estar graduándose hoy es motivo de un gran gozo y merece celebrarse.
Nunca dejen de soñar, porque es una verdad que los sueños se convierten en realidad. Lo digo por experiencia y, si no me creen, pregúntenles a sus papás o a sus abuelos. Inclusive, estoy seguro de que muchos de ustedes ya lo han comprobado.
Los sueños sí se hacen realidad, pero hay que poner mucho de nuestra parte. No es del todo gratis. Se requiere tiempo, paciencia, esfuerzo, dedicación, disciplina y trabajo. Mucho trabajo.
Y eso es lo que han hecho ustedes para llegar a esta etapa de su vida, en la que hoy se están graduando por haber terminado su carrera, su maestría o su doctorado.
Han cursado clases de distintas disciplinas como matemáticas, física, historia, administración, mercadotecnia, estrategia, comportamiento organizacional, estadística, finanzas y muchas más. Y algo muy importante es que también trabajaron en muchas tareas y proyectos en equipo, lo cual es fundamental, porque en un equipo hay diversidad de opiniones, lo que en muchas ocasiones permite avanzar aún más que de manera individual. Sepan siempre hacer equipo.
Les recomiendo ser enfocados y extremadamente consistentes. Recuerden que la práctica hace al maestro. Así como un tenista dedica horas y horas a su saque, a sus tiros rectos o a practicar su revés; un violinista practica horas y horas, días enteros, hasta lograr la perfección en una nota y poder ejecutar con excelencia una pieza; y un chef también prepara, prueba y vuelve a probar sus recetas antes de lograr un platillo perfecto.
Pues bien, así mismo sucede en la vida profesional. A través de la práctica en el trabajo, horas y horas, días y días, llegará el éxito. Es un proceso y hay que tener pasión por lo que se hace. Hay que persistir y tener paciencia.
Quizá, como jóvenes y por tendencias actuales, podrán decir: “¿Pero por qué tengo que trabajar ocho horas diarias de lunes a viernes, a veces encerrado en una oficina, en una planta industrial o en una bodega?”.
Mi respuesta es, como también lo he repetido innumerables veces a mis hijos, que la única forma de lograr maestría en lo que se hace es a través de horas y horas de práctica. Y con ello viene el éxito profesional.
Aunque hoy culminan una etapa muy importante en sus vidas, aún hay mucho que aprender. Quizá lo han escuchado muchas veces, pero nunca dejen de aprender. Nunca se den por vencidos. Nunca se queden inmóviles, para que no dejen de ser competitivos y útiles en cualquier ámbito en el que se desempeñen. Y esto aplica tanto para la vida profesional como para la vida personal.
La etapa de estudiante es, sin duda, muy bonita e inolvidable. Pero la etapa profesional es muy emocionante. Es un mundo fascinante, pero para vivirlo hay que prepararse continuamente.
Es muy importante acercarse a la gente correcta para recibir consejos; a personas buenas, de quienes puedan aprender. Hay que buscar rodearse de la gente correcta, de un equipo correcto, con la mentalidad correcta y los consejos correctos.
Además, algo muy importante: les recomiendo ampliamente mantener siempre una actitud positiva ante cualquier reto que se les presente en la vida.
Así que enfóquense en las cosas correctas. Tengan presentes sus experiencias vividas. Usen el conjunto de habilidades y herramientas que aprendieron en Utel. Desarróllenlas al siguiente nivel y crezcan con cada paso que den. Mantengan siempre el ritmo.
Utel Universidad es solo el principio y la base. Ahora necesitarán practicar. Seguramente cometerán errores. No pasa nada. Acéptenlos y aprendan de ellos.
Pongan todo su esfuerzo y dedicación en lo que hagan, ya que, como siempre me repetía mi señor padre: “Recuerda que nadie va a hacer por ti lo que tú no hagas por ti”.
Los principales interesados en que a ustedes les vaya bien deben ser ustedes mismos. Sean responsables y rindan cuentas. En sus trabajos, reconozcan a las personas que han hecho bien las cosas. Celebren y expresen su agradecimiento a todos los que colaboran con ustedes. Así construirán una base de compañeros y colegas que los acompañarán y ayudarán durante toda su vida.
Quizá puedan preguntarse: “Después de Utel, ¿qué sigue?”. Pues bien, dentro de ustedes hay un sueño. Persíganlo y asegúrense de apuntar alto. Enfóquense en lo que es realmente importante y en aquello que los llevará a cumplir ese sueño. Y de nuevo, aprendan de sus errores. Pero, eso sí, no los repitan.
Tengan presente que no pueden hacerlo solos. Traigan a otros a su viaje profesional, ya sean amigos, familiares, compañeros de Utel o compañeros de trabajo. Siempre será bueno sentirse apoyado y acompañado.
Por cierto, algo muy importante que no quiero dejar de mencionar: condúzcanse siempre con honorabilidad. Sean personas honestas, personas de bien y actúen con sentido humano en el trabajo. Traten a otros como quisieran que los trataran a ustedes, sin importar el puesto o el nivel al que lleguen.
Recuerden que el trabajo es un medio para hacer el bien al prójimo, para trascender y para construir una mejor sociedad para vivir, para construir un mejor México.
Así que, Generación Utel Monterrey 2026, ya tienen las herramientas, las habilidades y la experiencia con las que pueden hacer la diferencia en sus vidas y en las personas que los rodean.
No importa qué hagan, no importa dónde y no importa para quién. Ciertamente pueden hacer esa diferencia y lograr que suceda. Y pueden hacer que sus sueños se vuelvan realidad. Vayan por ellos. Simplemente vayan por sus sueños y piensen en grande.
Felicidades a todos. Enhorabuena a los papás y gracias a Utel Universidad por la invitación para estar aquí con ustedes, graduandos.
Les deseo el mayor de los éxitos siempre y que Dios los bendiga. Muchas gracias”.



