En la Magna Graduación Utel Ciudad de México 2025, Jimena Nevares Apodaca, egresada del Doctorado en Administración Estratégica Empresarial, participó como Representante de Generación. Actualmente se desempeña como Secretaria de Vinculación en la Universidad Tecnológica de Paquimé, cargo al que ascendió recientemente gracias a los conocimientos adquiridos en su formación profesional, incluyendo su doctorado en Utel.
Jimena es un claro reflejo del compromiso de Utel con la formación de alto nivel académico, ya que somos una universidad que ofrece programas de doctorado reconocidos que forman profesionales capaces de alcanzar los más altos estándares en sus áreas.
Palabras de la Representante de Generación Jimena Nevares Apodaca
Con un emotivo mensaje, Jimena Nevares rindió homenaje a quienes la acompañaron en este camino y alentó a sus compañeros a seguir conquistando metas con humildad y compromiso.
El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños. Eleonor Roosevelt. Muy buenas noches tengan todos ustedes, estimados compañeros graduandos, distinguidas autoridades que nos acompañan, familiares, amigos y público en general.
Mi nombre es Jimena Nevares Apodaca. Soy originaria del municipio de Namiquipa, en el estado de Chihuahua, y hoy, ¡arriba Chihuahua!, me gradúo del Doctorado en Administración Estratégica Empresarial. Actualmente estoy a cargo de la Secretaría de Vinculación en la Universidad Tecnológica de Paquimé, cargo al que recientemente fui ascendida gracias a los conocimientos y habilidades que he adquirido en mi formación profesional, incluyendo mi doctorado. Es para mí un honor ser la representante de la generación Utel 2025. Me siento muy emocionada y profundamente agradecida por este espacio.
Antes de continuar, me gustaría preguntarles: ¿cuántos estábamos esperando con ansias este día? Levanten su mano, por favor. Sin duda, todos lo esperábamos. Y afortunadamente esa espera terminó el día de hoy. Estamos aquí reunidos para celebrar uno de los eventos más significativos de nuestras vidas: nuestra graduación. Un motivo para sentirnos sumamente orgullosos, porque solo cada uno sabe lo que implicó llegar hasta aquí. Lo que hoy estamos disfrutando empezó desde el momento en que tomamos la valiente decisión de aventurarnos a estudiar, conscientes del reto que significaba: desde enfrentarnos al estrés, pasar desveladas, ser regañados por algún que otro profesor, sentir miedo de no lograrlo y, lo más difícil, sacrificar tiempo con nuestra familia. Y aun con todo eso no desistimos, porque tuvimos un objetivo claro y además contamos con el invaluable apoyo de nuestros seres queridos, quienes hoy se sienten igual de felices y orgullosos de vernos aquí.
Quiero hacer una pausa para expresar mi agradecimiento a quienes me acompañaron en este camino. Primeramente, gracias a Dios que siempre me sostiene en sus manos. Gracias a mis padres por su amor incondicional y porque viajaron conmigo 28 horas para estar aquí esta tarde. Este logro también es para mis amigos, para mis profesores, para mis compañeros paisanos, para mis compañeros de Chile y Colombia con quienes tuve la fortuna de compartir aula, y para todas aquellas personas que, de una u otra manera, contribuyeron para que yo pudiera concluir mi doctorado. Muchas gracias. También quiero dedicar este logro a una persona muy especial que desde el cielo me acompaña y seguramente se siente muy contenta y orgullosa de lo que hoy está sucediendo. Mi hermana Sonia, este logro es para ti. Lo logramos, lo logramos.
Sé que cada uno de ustedes también tiene a alguien a quien agradecerle en esta tarde. Por eso, compañeros graduandos, les invito a que quienes puedan nos pongamos de pie y traigan a su mente a quienes estuvieron con ustedes en este proceso: su familia, sus amigos, sus seres queridos, los que están aquí presentes y los que desde allá arriba están con nosotros. Les brindamos un fuerte aplauso. Gracias por estar aquí. Los amamos. Pueden tomar su lugar. Muchas gracias.
Este momento es muy emotivo y nos llena de orgullo estar en nuestra graduación. Pero esto no termina aquí. Cada fin de una etapa representa el nuevo comienzo de otra. Por eso, esta noche les invito a que sigamos preparándonos en nuestra casa de estudios, Utel, y que quienes hoy terminan su licenciatura que, déjenme decirles, es solo el 8 % de los mexicanos, continúen con su maestría. Quienes terminan hoy su maestría, que forman parte del 4 % de mexicanos que la concluyen, sigan su doctorado. Y que quienes hoy formamos parte del 1 % de mexicanos que terminan un doctorado, continuemos actualizándonos y capacitándonos.
Pero sobre todo, les invito a que seamos mejores personas, mejores humanos. Portemos con orgullo nuestro título académico, pero siempre con los pies en la tierra, siendo sencillos y humildes de corazón. Como me dijo mi primera maestra del doctorado: el conocimiento que hoy adquirimos hay que compartirlo para que sea fructífero.Por último, sigan conquistando sus metas y que todas vuestras cosas sean hechas con amor, como dice Primera de Corintios 16:14, porque el amor mueve montañas y nos ayuda a lograr todo lo que nos proponemos. Recuerden que aún nos queda camino por recorrer y tanto en la tierra como en el cielo hay a quienes seguir llenando de orgullo. Les deseo todo el amor y el éxito en lo que realicen. Y recuerden: una vez Utel, siempre Utel. Felicidades, generación 2025. Que Dios me los bendiga y muchas gracias.
Jimena Nevares con su mensaje recordó que cada logro académico es fruto de esfuerzo, perseverancia y apoyo mutuo. Sus palabras invitan a más personas a continuar con su formación profesional y a que usen el conocimiento como una herramienta para servir, inspirar y transformar. La generación 2025 se despide con la meta de seguir construyendo un legado que trascienda en sus comunidades.



