Sugerencias para liberarte de un crédito

Sugerencias para liberarte de un crédito

A continuación se presentan varias sugerencias para liberarte de un crédito. Terminar de forma cómoda con una deuda no es una hipótesis irrealizable, por el contrario, es real y se puede llevar a cabo en el momento en que te decidas. Puedes negociar con el banco, reorganizar las finanzas domésticas y optar por la austeridad, también, puedes generar ingresos extra que te permitan solventar el desembolso que te liberará del crédito que tanto te molesta.

Paso 1: Ordenar las finanzas y eliminar gastos

Eliminar gastos cotidianos innecesarios de forma temporal, como la televisión de paga, el café matutino o las salidas al cine, restaurante o bar son algunos ingresos que pueden incrementar tus finanzas en el momento de cerrar los números al final del mes. Este dinero puede ser abonado a tu deuda para ir disminuyéndola de forma paulatina, hasta terminar con ella. Una alternativa más es obtener ingresos extras mediante algún trabajo adicional que te aporte beneficios económicos sin restringir tu tiempo o interferir con tus actividades primordiales.

Paso 2: Negociar con el banco

Un dialogo equilibrado, respetuoso y rico en argumentos puede conducirte a una negociación saludable con tu banco para terminar con tu deuda o al menos, para disminuir el costo de la mensualidad. A continuación se enumeran algunas estrategias que puedes considerar:

  • Conseguir alargar el plazo de la hipoteca o préstamo te dará la oportunidad de entregar pagos más pequeños mensualmente.
  • También puedes abonar los intereses bancarios y así desahogar un poco las mensualidades.
  • Finalmente, cuando cuentes con cierto capital, puedes llegar a un acuerdo con el responsable de tu crédito en el banco y obtener un descuento para liquidar la deuda en una sola exhibición.

Paso 3: Cancelar tarjetas de crédito

Si posees un plástico, tendrás que cancelarlo a la brevedad para impedir que los intereses aumenten y por ende, la deuda continúe ascendiendo de manera exponencial. Debes recordar que tanto los intereses como las comisiones que cobran los bancos por el uso de estas tarjetas, son muy altos y esto puede llevarte al declive financiero. Además, el hecho de no contar con un plástico, sin duda va a frenar tu impulso de comprar objetos o servicios que no necesitas, acostumbrándote a un estilo de vida más realista y menos consumista.

Paso 4: Ir poco a poco

Cuando las deudas acechan y sobrepasan, lo mejor es ir liquidándolas de a poco. Puedes comenzar por deshacerte de los créditos con las tasas de interés más altas, ya que son los que te traerán mayores complicaciones a futuro. Otra alternativa es empezar a pagar los créditos pequeños, ya que implican menos dinero y es más sencillo vencerlos, lo cual servirá tanto para desahogar un poco la deuda como para motivarte para seguir liquidando el resto de los créditos.

Paso 4: Pedir ayuda

En última instancia puedes solicitar el apoyo de ese vecino tuyo que es un economista experto o acudir a una consultoría financiera para que gestiones con la ayuda de un profesional, la mejor solución para terminar con tu deuda. Además, y aunque no es lo más recomendable, puedes acudir a tus amigos de confianza o a tus familiares con posibilidades económicas para que te brinden su ayuda. Con ellos puedes llegar a un acuerdo flexible donde les devuelvas el dinero en plazos y con muy pocos o inclusive nulos intereses.

Paso 5: Evitar a toda cosata pedir un crédito bancario para saldar otro

Es fundamental no sucumbir a la tentación de solicitar un crédito bancario para liquidar otro que ya se tiene. Este es un error muy frecuente que conlleva a consecuencias graves, ya que no soluciona el problema de raíz e inclusive puede ser en exceso contraproducente si se recurre a los créditos rápidos o a prestamistas independientes, quienes manejan unos intereses sumamente elevados.

Paso 6: Mantener temple de acero

Recuerda que hallarse inmiscuido en el medio de una espiral de deudas es un proceso complejo que requiere de inteligencia y control sobre las emociones para salir airoso, por eso debes mantener la calma ante todo. Estar relajado te permitirá tener el control de la situación, así como una perspectiva más amplia para pensar con claridad y sopesar las alternativas con las que cuentas para terminar con la deuda.

Perder el equilibrio sólo te conducirá a un estado de ansiedad que lejos de contribuir de forma positiva para arreglar el problema, te afectará más. Caminar o practicar una rutina ligera de ejercicios al aire libre, sentarse y respirar profundo, visitar un bosque o un parque y entrar en contacto con la naturaleza, beber suficiente agua o meditar 20 minutos al día pueden ser de gran ayuda en esos momentos.

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