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¿Cuánto es demasiado? Tecnología con riesgos


La tecnología es una herramienta que se ha convertido en gran ayuda en diferentes sectores (ciencia, medicina, educación, comunicación, etc.): no podemos dejarla a un lado ya que día a día la tenemos a nuestro alcance, constantemente la tecnología sigue evolucionando y nosotros seguimos aprendiendo de ella para darle el mejor uso posible. Las redes sociales fueron un avance de la tecnología; poco a poco fueron llegando y aprendimos cómo utilizarlas: principalmente son plataformas digitales que tienen un gran impacto en la sociedad y se han convertido en un recurso fundamental para la socialización, ya sea para conectar con amigos, familiares u otras personas que pueden estar a larga distancia. 

Para Tejano-Garitano, et. al (2023) los usos de las redes sociales son

  • Satisfacción y desarrollo psicosocial: Al interactuar en las redes sociales (compartir fotos, memes, vídeos, etc.) la persona puede obtener reforzadores positivos que le llevan a seguir repitiendo su conducta y así generar satisfacción o placer. 
  • Conexión y comunicación: Permiten compartir contenido, vincularse con amistades y familiares y participar en comunidades en línea. 
  • Entretenimiento: Ofrecen una amplia gama de opciones de entretenimiento, como juegos, música, visualización de videos, etc. 
  • Definición de características personales: Al estar en una red social, cada persona publica y comparte información personal para definir sus características individuales.
  • Medios de publicidad: Llegan a ser usadas para la oferta de servicios, formación académica, ventas, etc. 
  • También sirven como un espacio para crear una identidad y personalidad propia (Muñoz y Ramírez, 2016), debido a que cada uno puede plasmar una forma particular de hablar, comportarse en un espacio virtual. Aunque hay ocasiones en las que la personalidad e identidad de la persona llega a ser similar a la de su vida cotidiana o puede ser totalmente diferente y/o alterada en las redes sociales. 

En México se realizó la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2023, bajo la colaboración del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Dicha encuesta la publicó IFT (2024) y se encontró con lo siguiente: 

  • Había 97.0 millones de personas usando internet, lo que representó 81.2% de la población de 6 años en adelante.
  • El internet se usó con mayor frecuencia para comunicarse (93.3%), para acceder a redes sociales (91.5%) y para entretenimiento (88.1%). 
  • Respecto al promedio de tiempo de uso de internet, el grupo de edad de 18 a 24 años registró el promedio más alto, con 5.9 horas por día. Siguieron las personas de 25 a 34 años con 5.6 horas por día; y, de 12 a 17 años con 4.7 horas por día, respectivamente. Dichos datos muestran que siguen siendo los jóvenes quienes usan en mayor medida el internet y redes sociales, pero otros grupos de edad también las usan y va en aumento. Es importante mencionar que las redes sociales y tecnología pueden ayudar y beneficiar en diferentes ámbitos. Sin embargo, el uso desmedido de las redes sociales y tecnologías puede perjudicar al bienestar de la persona. 

¿Cuándo se considera abuso?

Las redes sociales, al ser un medio de socialización, pueden fungir como un estímulo que satisface las respuestas de las personas, generando que esta conducta se vuelva a repetir. Lo anterior conlleva pasar del simple uso al abuso de las redes sociales, generando problemas bio-psicológicos y sociales.  Para Isidro del Pedro y Moreno Martín (2018) un uso abusivo es cuando se “empieza a limitar y condicionar la vida de las personas por ser utilizado en exceso o por interferir y condicionar actividades cotidianas, laborales, sociales o familiares, o incluso por perjudicar la salud física del individuo sin capacidad de control sobre la situación” (p.204). 

¿Cuándo se considera adicción?

La adicción a las redes sociales es considerada como una adicción comportamental, la cual se define como “adicciones no químicas que implican la realización de conductas repetitivas con el objetivo de aliviar tensiones a través de comportamientos que pueden resultar contraproducentes para el sujeto” (Echeburúa, 2012, citado en Isidro del Pedro y Moreno Martín 2018, p. 205).

Por otra parte, Kimberly Young (1998, citada en Muñoz y Ramírez, 2016), estableció criterios para diagnosticar el Síndrome de la Adicción a Internet (IAD), el cual incluye las redes sociales, considerando que es el deterioro en el uso de internet causando síntomas fisiológicos, cognitivos y conductuales. Es decir, la persona tiene un uso desmedido y comienza a tener problemas para controlar sus impulsos, hay aparición de síndrome de abstinencia, interferencia en la vida cotidiana (pérdida de interés en otras actividades) y se comienzan a ver afectadas otras áreas de la vida de la persona, por ejemplo: trabajo, escuela, falta de interacción social cara a cara, etc. 

En la actualidad, vivimos en una sociedad que promueve constantemente el consumo de diferentes tipos de contenidos o productos para estar en tendencia y obtener una satisfacción inmediata. Sin embargo, dicho comportamiento puede llevarnos a estar de manera reiterada en las redes sociales queriendo encontrar una satisfacción que puede volverse poco realista.

También, existen ciertos factores de riesgo que contribuyen a la adicción a las redes sociales, los cuales son: sentimiento abrumador y constante de soledad y/o aburrimiento, falta de habilidades sociales, falta de habilidades para gestionar dificultades cotidianas, insatisfacción personal o con carencia afectiva. Es importante señalar que tener una de estas características no determina que uno se vuelva adicto a las redes sociales (Isidro del Pedro y Moreno Martín, 2018; Muñoz y Ramírez, 2016). 
Las redes sociales son una herramienta tecnológica que se mantendrá en la vida diaria y probablemente tenga nuevas actualizaciones, funcionalidades, caras, etc. Siguen siendo un medio para interactuar y socializar con personas de diferentes partes del mundo, pero puedes reflexionar sobre cómo las usas y cómo te hace sentir con las siguientes preguntas:

  • ¿Cuánto tiempo le dedicas a las redes sociales al día y por semana?
  • ¿Alguna vez te has encontrado desplazando sin rumbo o claridad por alguna de tus redes sociales? 
  • ¿Cómo te sientes después de usar tus redes sociales? ¿Inspirado, con energía, cansado, estresado, alegre, etc.? 
  • ¿Cuál es el propósito que le das al usar alguna red social? ¿Platicar con amigos, informarte, entretenerte, trabajar, compartir tu vida, etc.?
  • ¿Compartes publicaciones en tus redes sociales? Si es así, ¿cómo reaccionas ante las reacciones o comentarios de tus publicaciones?
  • ¿Alguna vez has intentado reducir tu tiempo en redes sociales? ¿Por qué? 

Después de reflexionar sobre lo anterior, cuestiona cómo le darás uso a tus redes sociales de aquí en adelante. Recuerda que la tecnología llegó para quedarse y abre un camino para seguir aprendiendo de ella, así como darle el mejor uso con responsabilidad. Si deseas conocer más al respecto, considera participar en uno de nuestros talleres que tocan el tema: https://forms.gle/h1JdH67rj1uCbH557

Psic. Ana Karina Cárdenas Torres
Programa de Éxito Académico y Profesional (PEAP).

Referencias:

Instituto Federal de Telecomunicaciones (13 de junio de 2024). Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2023. (Comunicado de prensa) 13 de junio. https://www.ift.org.mx/comunicacion-y-medios/comunicados-ift/es/encuesta-nacional-sobre-disponibilidad-y-uso-de-tecnologias-de-la-informacion-en-los-hogares-endutih-1

Isidro de Pedro, A. I., & Moreno Martín, T. (2018). Redes sociales y aplicaciones de móvil: uso, abuso y adicción. Revista de Psicología, 4 (1), 203-212.

Tejada-Garitano, E., Arce-Alonso, A., Bilbao-Quintana, N., & López de la Serna, A. (2023). Internet, smartphone y redes sociales: entre el uso y abuso, previo a la adicción. ALTERIDAD. Revista de Educación, 18(1), 14-22.

Muñoz, N. E. y Ramírez, S. (2016). Adicción a las redes sociales y personalidad, en adolescentes. PsicoEducativa: reflexiones y propuestas, 2(4), 46-52. 

https://www.redalyc.org/journal/4677/467774008001/467774008001.pdf

https://psicoeducativa.iztacala.unam.mx/revista/index.php/rpsicoedu/article/view/32/108

http://www.scielo.org.pe/pdf/ridu/v10n2/a05v10n2.pdf

https://dehesa.unex.es/handle/10662/12890

https://www.ift.org.mx/comunicacion-y-medios/comunicados-ift/es/encuesta-nacional-sobre-disponibilidad-y-uso-de-tecnologias-de-la-informacion-en-los-hogares-endutih-1