La Ceremonia de Graduación Utel Colombia 2026 contó con la participación de Camilo López como Invitado Especial, quien acompañó a la generación 2026 con un mensaje enfocado en la toma de decisiones conscientes, el propósito profesional y el uso responsable del conocimiento adquirido.
Camilo López es ingeniero industrial y economista con especialización en Finanzas Internacionales. Actualmente, Líder de Riesgo Financiero en Ecopetrol, donde ha desarrollado una trayectoria en análisis de mercados energéticos, gestión estratégica de inversiones y administración de riesgos financieros.
Palabras del Invitado Especial
Camilo a lo largo de su carrera ha ocupado roles en análisis de mercado, portafolio de exploración, cobertura de riesgos y comercialización internacional de energía, consolidándose como un profesional con visión técnica y estratégica en el sector energético.
“Qué difícil hablar después de William y de Ricardo. Además que William puso el nivel muy alto. Antes de empezar, y gracias por la presentación, Ignacio, gracias infinitas a Utel por esta invitación que, así como William, a mí me ha chocolateado la voz en un par de momentos.
Quiero decirles dos cosas muy importantes antes de leer lo que les escribí. La primera es que cuando Ignacio hablaba de la mesa de honor, yo sentía profundamente que el honor es nuestro, porque hacer parte de esta celebración tan linda, de sus sonrisas, de compartir con sus familias, para mí y seguro hablo por todos nosotros, es un gran honor. Gracias por eso.
Y lo segundo que quiero compartirles sucedió caminando por el hall. Fue inevitable sentir la energía tan linda, la emoción, las fotos, los abrazos. Por eso les pido a los graduados y graduadas que recuerden que el esfuerzo también fue de sus familias. Por no tener una tarde con ustedes porque estaban estudiando, porque estaban trasnochados, porque estaban preparándose. Por eso les pido un fuerte aplauso para ellos.
Felicitaciones, familias. Felicitaciones de corazón.
Estoy muy agradecido y muy emocionado. Seguro se me nota. Por supuesto por los logros que estamos celebrando y por esta maravillosa velada. Y también porque yo les traje un regalo muy especial. ¿Quieren un regalo? Les voy a pedir el gran favor, aplica para las familias que quieran, pero sobre todo para ustedes, queridos graduados y graduadas, que acepten mi regalo y cierren los ojos unos segundos.
Cierren sus ojos y tomen dos o tres respiraciones profundas. Sientan cómo su pecho y su estómago reaccionan ante esa respiración. Y estando ahí, les pido que se imaginen su versión de 80 o 90 años. Una versión completamente saludable, llena de vitalidad, energía, felicidad y, sobre todo, paz y sabiduría. Imaginen su versión futura en balance con la naturaleza, en balance con los demás y en balance con ustedes mismos.
¿Dónde está? ¿En qué lugar está? ¿Cómo está vestido? Mírenlo, a su yo futuro. Y por unos segundos pregúntenle qué es lo verdaderamente importante y escúchenlo.
Pregúntenle qué no es tan importante, por qué no deben estresarse ni preocuparse tanto. Y escúchenlo.
Y finalmente, antes de despedirse de su viejo sabio yo con un abrazo, pregúntenle cómo deben usar este título que están recibiendo hoy en servicio de ustedes mismos y de los demás.
Bienvenidos nuevamente.
Ese regalo me lo dio un coach que quiero mucho, en un proceso de la Universidad de Stanford llamado Positive Intelligence. Cuando tengo miedo, cuando no sé qué hacer, cuando debo tomar decisiones importantes, a veces uno piensa en llamar a amigos, jefes o a los papás, y está bien hacerlo. Pero recuerden este regalo de hoy, porque su viejo yo sabio tiene muchas respuestas.
Queridos graduados y graduadas, felicitaciones de nuevo. Hoy dije muchas veces felicitaciones. Sobrevivieron a innumerables exámenes y trabajos, a las páginas de internet que no cargaban, a los formularios que tocaba volver a llenar, a las caídas de internet o la mala señal, al micrófono o la cámara que se activaban sin que uno se diera cuenta, a los días pesados y las noches muy largas, a los esfuerzos de tiempo, dinero, energía y familia, y sobre todo a esos momentos en que pensaron que no lo iban a lograr.
A pesar de todo eso, hoy ustedes están acá.
Y esta no es la llegada. Con seguridad es el inicio del resto de sus vidas. Unas vidas que ahora pueden servir y trascender con más y mejores herramientas. Recuerden disfrutar el camino, no solo la meta. Los regalos del día a día, los milagros cotidianos y esas pequeñas victorias.
Dios los bendiga. Y por favor, para ustedes y sobre todo para sus familias, les pido un fuerte aplauso. Gracias.”



