La Ceremonia de Graduación Utel Guadalajara 2026 contó también con la participación de Isaí Sánchez Álvarez como representante de la Generación 2026, quien tomó la palabra en nombre de sus compañeros y compañeras, dejando desde el primer momento una reflexión clara: el futuro no se espera, se construye.
Su participación no solo representó a una generación que culmina una etapa académica, sino también a quienes, en medio de responsabilidades personales y laborales, decidieron seguir avanzando.
Discurso del Representante de Generación
Originario de Guanajuato, Isaí Sánchez, egresado de la Maestría en Administración de Tecnologías de la Información, es empresario con más de una década de experiencia en el sector tecnológico y fundador de su propia marca.
A lo largo de su trayectoria, ha combinado su desarrollo con una formación constante, apostando por el crecimiento continuo como parte de su camino.
Aquí, recordamos sus palabras:
“Entre Austria e Italia existe una sección de Los Alpes llamada el Semerim. Imagínese esa situación ahí. Es un paso imposible porque está a una altura increíble. Pero lo curioso es que justo allí construyeron una vía de tren sobre Los Alpes para poder conectar dos ciudades, la ciudad de Viena y Venecia.
Pero más interesante aún, es que construyeron esa vía de tren mucho antes de que estuviera el ferrocarril para poderlos atravesar. Solamente porque sabían que en el futuro el tren vendría. Esto nos deja una lección muy clara, compañeros. Los sueños, mientras sean un propósito, se vuelven realidad.
Compartiéndoles un poco acerca de mi experiencia y de mi historia, yo desde joven quise tener mi propia empresa, algo que ya he logrado. Pero al igual que muchos de ustedes, hubo bastantes altibajos. No todo fue miel sobre hojuelas. En lo que tiene que ver con lo académico, soy una mezcla bastante interesante. Soy técnico en sistemas computacionales, soy licenciado en administración de empresas, tengo un diplomado en programación web en España y ahora mi maestría en administración de tecnologías de la información.
Todos tenemos sueños, ¿verdad?, lo más probable es que uno de ellos fue el que estamos viviendo el día de hoy. Terminar nuestra carrera, nuestra maestría, o por qué no decirlo, nuestro doctorado, ¿verdad? Y hoy compañeros, puedo decir que ese sueño es una realidad. Ese sueño que quizás al principio se llegó a ver muy lejano, muy distante. Quizás hasta en un momento quisimos tirar la toalla. Pero gracias al esfuerzo lo volvimos realidad y nos trajo hasta aquí.
Fueron muchos los obstáculos, ¿verdad? Yo lo sé, yo estuve ahí. Sin duda era, tenemos la oportunidad de decir que nos desvelamos, nos costó, sudamos la gota gorda. ¿Qué tal el estrés? ¿Cómo te fue? Bastante, ¿verdad? ¿O qué hay acerca de la vida misma? Porque a veces encontrar el equilibrio entre nuestras actividades fue bastante complicado. Trabajar, estudiar, ser papá, ser mamá, ser esposo, ser esposa, sin duda fue algo bastante complicado en algunos puntos, pero gracias a tu determinación, hoy podemos decir con la cabeza bien en alto, lo logré.
Pero fíjense, es importante también nosotros mencionar a todos aquellos que nos acompañaron en el camino. Como bien dice Jim Baptist Mashu, el agradecimiento es la memoria del corazón.
Así que quiero que por favor volteen a ver a quien estuvo a lado. Quiero que por favor le agradezcan a sus esposas, a sus esposos, a sus hijos, a sus padres. Yo particularmente quiero aprovechar para agradecer a Jehová Dios por darme las capacidades de alcanzar esta meta. A mi esposa, mi Lupita, dueña de mis quincenas y por supuesto mi inspiración para continuar adelante. Sin su apoyo, créanme, yo no estaría aquí hablando con ustedes. Así de simple. Por supuesto, también a mis padres. Allá. Su buena educación desde casa, desde que yo era solamente un niño, también me trajo hasta aquí. Y claro está, mis hermanos, que jamás han dejado de creer en mí. Y por supuesto, a Utel Universidad, a los catedráticos por su esmero, pero la verdad sobre todo por su paciencia, porque estuvieron ahí apoyándonos paso a paso. Y claro, todo el personal que conforma la universidad por darnos también esa educación de vanguardia y de calidad.
Compañeros, yo les quiero decir algo también muy importante. Yo no sé qué nos depara el futuro. Es más, ni siquiera sé qué va a pasar mañana. Pero si hay algo que yo tengo muy seguro y que yo ya sé y que muy probablemente tú también ya sabes, es que la mejor forma de predecir el futuro es construyéndolo. Así que, ya sea iniciando un negocio desde cero o estando en la búsqueda de una mejor posición en tu trabajo actual, te pido que por favor no te des por vencido, no desfallezcas.
Así que, queridos compañeros, por favor, que nada nos detenga, que nada nos haga desistir de nuestros propósitos. Todos y cada uno de nosotros podemos y debemos contribuir con nuestro granito de arena para construir en unidad la sociedad que necesitamos. Así que, por favor, quédate con esto en tu mente. Te reitero, por favor, nunca dejes que nada, ni nadie te haga perder la fe que tienes en ti. Gracias”.



