Imagina la casa de una familia, integrada por Laura (mamá), Pedro (papá), Rogelio (hijo); parecía que todo marchaba en orden, había una buena comunicación, límites, pasaban tiempo juntos, etc. Sin embargo, un día Laura se dio cuenta de que ya tenía varias semanas donde cado uno de los integrantes de su familia no pasaba tiempo juntos: cada vez que se sentaban a comer cada quien se encontraba usando sus teléfonos; cuando había un problema o discusión entre ellos se decían cosas hirientes, evitaban hablar de sus emociones. Laura, se percató de que esto era insostenible y tenía tiempo que no conocía de los gustos de su hijo o esposo; también, ellos no sabían cómo se sentía ella y de lo cansada que estaba por hacer las actividades del hogar, estudiar y trabajar.
La convivencia familiar no es una tarea fácil, conlleva reconocer que dicha dinámica se puede estar transformando. Ante dichos acontecimientos, habrán situaciones que sean más sencillas o difíciles de afrontar. Cada integrante de la familia tendrá una mirada diferente, pero se pueden generar momentos y espacios para que cada uno se comunique y exprese cómo se siente, qué piensa, qué opina, qué necesita, qué propone para llegar a acuerdos y posibles soluciones ante los problemas. Es por ello que podemos hablar de 10 decisiones que transforman la vida familiar en diferentes aspectos:
- Mejorar la comunicación
Como en el caso de la familia anterior, parece que conviven constantemente, pero en realidad puede existir una ausencia de escucha y/o poca claridad con lo que se comunica. ¿Qué podemos hacer para trabajarla?
La comunicación asertiva es una habilidad que nos ayudará, consiste en la expresión directa de los sentimientos, necesidades, derechos u opiniones sin amenazar o castigar a los demás. Se fomenta hablar en primera persona, ser concretos y claros, respetuosos y no interrumpir a otros cuando están hablando. En la familia descrita podrían tener momentos para comunicarse de manera asertiva, permitiendo que cada uno de sus miembros exprese lo que siente y necesita. De igual manera, puedes ahondar más sobre el tema al leer el siguiente artículo: Técnica DESC: Comunicación asertiva para el manejo de conflictos
- Practicar la escucha activa
Se refiere al proceso en el que se desarrolla la comprensión de lo que expresa la otra persona y la capacidad para regresar lo escuchado (Chávez y Michel, 2017). Dicho aspecto va de la mano con la comunicación. En la familia se sientan a comer y contar cómo les fue en el día, pero hay ocasiones en las que cada uno se ha sentido ignorado ante lo que estaba contando. Para mejorar dicha situación, hay que tratar de poner en práctica lo siguiente: Tener la disposición de escuchar a la otra persona, centrar la atención en la otra persona: mirarla para captar algunas expresiones no verbales que pueden indicar una emoción. Callar nuestros propios pensamientos. Dejar que la otra persona se exprese, sin interrumpir. Regresar un poco de lo escuchado: hacer un resumen, parafraseo o eco de lo que se ha escuchado.
- Trabaja en la regulación emocional
Constantemente todos los integrantes de una familia van a vivir emociones por diferentes situaciones de su día a día. Es por ello que, la regulación emocional llega a ser una gran herramienta para aprender sobre nuestras propias emociones, desde cómo identificarlas, manejarlas y comunicarlas con claridad. En el ejemplo de la familia se evitaba hablar de sus emociones, sólo se optaba por callarlo, dejar de comunicarse y posteriormente regresar con normalidad como si no hubiera ocurrido algo; pero, dicho camino puede generar más conflictos. Otro blog que puedes leer para tener más información sobre el tema es: La importancia de las emociones en la familia
- Cuidar la salud mental
De acuerdo con Marth, et al. (2022) los problemas mentales conforman un problema de salud que afecta al menos a una de cada cuatro personas en el mundo; por esto mismo, las intervenciones familiares para la prevención de estos problemas podrían ayudar no solo a los individuos, sino a toda la familia a fortalecer y mantener una buena salud mental. La regulación emocional forma parte del cuidado de la salud mental, y juntas fortalecen significativamente la dinámica familiar. La familia mencionada puede estar al pendiente del bienestar de sus integrantes y en dado caso buscar ayuda profesional.
- Establecer límites claros
Los límites no son una forma de control, sino una herramienta de estructura y cuidado. Definir normas claras y mantenerlas de manera consistente favorece la interacción entre los miembros de la familia. En la familia López, establecer límites les ayuda a mantener equilibrio en la dinámica.
- Resolver conflictos
En una familia es normal que se lleguen a vivir desacuerdos o se generen conflictos entre los integrantes, pero no es normal que se llegue a estar evitando el resolverlos. Dicha decisión implica el uso de algunos puntos anteriores. Por ejemplo, en la familia descrita podrían tener problemas económicos, lo que podría conducir a discutir. Para solucionar dicha situación Correo Rodríguez, et. al. (2014), propone el empleo de estrategias constructivas para afrontar un conflicto, lo cual implica una etapa de negociación (identificar el conflicto y estar dispuesto a ofrecer o escuchar alternativas), los compromisos (definir concretamente cómo se va a solucionar el conflicto) y los acuerdos (monitorear de manera periódica los compromisos y revisar si habrá algún ajuste).
- Tener tiempo de calidad
Compartir tiempo significativo favorece la conexión emocional. No se trata únicamente de estar presentes físicamente, sino de generar espacios donde exista atención plena, interés genuino y disposición para convivir. En el caso de la familia comentada, comen todos los días juntos: anteriormente era un momento donde disfrutaban de sus alimentos y compartían cómo les iba en sus diferentes actividades. En la actualidad comen, pero no platican porque se encuentran haciendo otras actividades (ver la televisión, estar en sus redes sociales).
- Fortalecer vínculos familiares
Desde que nacemos nuestro primer contacto serán nuestros padres o tutores. A través de ellos se van forjando vínculos y lazos que irán marcando el desarrollo de las personas involucradas. La organización Harvard Center on the Developing Child (2021) señala que las relaciones estables y sensibles con adultos significativos son uno de los factores más importantes para el desarrollo saludable y la resiliencia infantil. Los niños que crecen con vínculos cálidos y consistentes muestran mejores resultados emocionales, sociales y académicos.
- Establecer corresponsabilidad
En una familia hay una serie de responsabilidades que son asignadas a cada uno de sus miembros. Por ejemplo, los padres se encargan de cubrir los gastos económicos y trabajar en la crianza de sus hijos. En la actualidad hay mayor cantidad de familias donde tanto el padre y madre se dedican a trabajar; sin embargo, las mujeres terminan haciendo una doble jornada laboral (como el ejemplo de Laura), ya que al llegar a casa todavía tienen que hacer las labores domésticas y el cuidado de sus hijos (si los hay); dicha dinámica familiar puede generar inconformidad por parte de la mujer y generar “detrimento en la calidad de vida, [..], la falta de ocio reparador, el estrés y el cansancio, la frustración por la desigualdad […]” (p. 80) (Ceballos Vacas y Rodríguez Hernández, 2014).
Es por ello que cada familia tendrá que distribuir responsabilidades de manera equitativa y acorde a las edades de sus integrantes con el objetivo de promover el sentido de compromiso, pertenencia y respeto mutuo. Laura, Pedro y Rogelio pueden hacer una reflexión sobre las actividades que cubren cada uno de ellos del hogar y reajustar lo necesario para que todo se haga de manera más equitativa.
- Adaptación ante el cambio
Una familia constantemente se está transformando y con ello teniendo cambios, los cuales pueden generar dificultades o emociones particulares en cada uno de sus integrantes. La capacidad de adaptación permite enfrentar estas situaciones con mayor flexibilidad y cohesión; esto se logra al trabajar en la regulación emocional, la reflexión sobre las expectativas que tenemos, la comunicación y búsqueda de nuevos acuerdos ante las necesidades que se vayan presentando y el respeto ante los límites de cada miembro de la familia.
Siendo así, transformar la dinámica familiar no es una tarea fácil pero tampoco imposible, se requiere en primera instancia el ir tomando la decisión de qué acción se realizará para mejorar. Elegir comunicarse mejor, gestionar las emociones, establecer límites o dedicar tiempo de calidad no solo impacta el presente, sino que también sienta las bases para relaciones más sólidas en el futuro. En este sentido, vale la pena preguntarse: ¿qué decisión puede comenzar a implementar hoy para mejorar mi vida familiar?
El cambio no ocurre de un día para otro, pero siempre comienza con una elección. Si necesitas ahondar más en alguna de las decisiones anteriores, recuerda que puedes hacer la solicitud con algún experto en el tema para trabajarlo. Si deseas revisarlo en la Universidad, no olvides hacer tu registro en la siguiente liga.
Psic. Ana Karina Cárdenas Torres
Programa de Éxito Académico y Profesional (PEAP).
Referencias:
- Chávez, R. Y Michel, S. (2017) El espacio protegido del diálogo. México: Ediciones Papiro Omega
- Center on the Developing Child at Harvard University. (2021). Resilience in Children.
- Marth, S., Cook, N., Bain, P., & Lindert, J. (2022). Family factors contribute to mental health conditions–a systematic review. European Journal of Public Health, 32.
- Rodríguez, N. C., & Hernández, J. A. R. (2014). Estrategias de resolución de conflictos en la pareja: negociando en lo cotidiano. International Journal of Developmental and Educational Psychology, 6(1), 89-96.
- Vacas, E. C., & Hernández, J. R. (2014). Usos del tiempo y conflicto familiar. International Journal of developmental and educational psychology, 6(1), 77-84.


