En alusión al 08 de marzo Día Internacional de la Mujer, es momento de reflexionar sobre un tema de gran importancia, el liderazgo femenino. A lo largo de los años dicha fecha nos hace concientizar sobre aquellos derechos que se han alcanzado para las mujeres en algunas partes del mundo; por ejemplo: derecho a votar, acceso a la educación, derecho a la educación sexual y reproductiva, pero el derecho que nos trae interés en esta pequeña reflexión es el acceso al campo laboral.
En la actualidad, la gran mayoría de mujeres tienen acceso o derecho a decidir sobre dónde desea trabajar o qué empleo tener. Cada vez más, hay mujeres que ocupan direcciones en grandes corporaciones y otras que han alcanzado puestos políticos en diferentes países. También se ha trabajo con diferentes organismos e instituciones para mejorar las condiciones de trabajo; digamos, la Organización Mundial del Trabajo desarrolló el Convenio sobre la protección de la maternidad, lo cual ayuda a las mujeres para no ser despedidas de sus trabajos al estar embarazadas y se les otorguen derechos.
Sin embargo, aún existe una gran brecha salarial, estereotipos de género que siguen siendo un impedimento para que las mujeres encuentren espacios para ser líderes de otras personas. De acuerdo con Barling (2014) “las mujeres aún tienen menos probabilidades que los hombres con habilidades similares de ocupar puestos de liderazgo, especialmente en puestos más altos en la organización, y en juntas directivas”. La Organización de Naciones Unidas en 2025 reportó que existen 29 países donde 32 mujeres son Jefas de Estado y/o Gobierno. Otro dato reportado es que las mujeres representan el 22,9% de los miembros de Gabinete dirigiendo ministerios y hay 9 países donde el 50% de las mujeres ocupan cargos de ministras del Gabinete que dirigen áreas políticas. Un dato extra es que la mayoría de las mujeres que se focalizan en la parte política se encuentran involucradas en temáticas o puestos relacionados a Mujer e igualdad de género, Familia e infancia, Inclusión social y desarrollo, Protección y seguridad social, y Cultura.
Dichas estadísticas y datos globales nos hacen reflexionar y seguir trabajando para tener claro qué es el liderazgo y cómo trabajar en ello. El liderazgo se podría entender como una serie de capacidades que tiene una persona para dirigir a otro grupo para llegar a un objetivo. Para Daniel Goleman, el liderazgo no sólo es una cualidad, es la suma de varias, entre ellas: tener una visión de lo que se desea alcanzar o lograr, el uso de inteligencia emocional para regular o autorregularse a sí mismo ante las diferentes situaciones o emociones que se viven, flexibilidad. Para el desarrollo de la inteligencia emocional hay que tener en cuentos los siguientes componentes:
- Autoconciencia: Reconocer las propias emociones, fortalezas y límites.
- Autorregulación: Manejar impulsos y responder de manera reflexiva.
- Motivación: Orientación al logro con propósito interno.
- Empatía: Comprender las emociones y perspectivas de los demás.
- Habilidades sociales: Influir, comunicar, resolver conflictos y fomentar vínculos.
Por otra parte, para Boggi (2021) el liderazgo femenino se llega a relacionar con dos estilos:
- Liderazgo Transformacional: Se enfoca en trabajar con las personas para que alcancen su realización personal y sus propios intereses por el bien del equipo. Las mujeres tienden a ser más democráticas y participativas.
- Liderazgo Servicial (Servant Leadership): La líder actúa como una facilitadora que se pone al servicio de las necesidades de su equipo, eliminando obstáculos y fomentando un ambiente ético y afectuoso.
Para llegar a desarrollar alguno de los anteriores liderazgos hay que tener presente los siguientes componentes o habilidades:
- Empatía y Escucha Activa: Capacidad para entender las inquietudes y necesidades individuales de los colaboradores. (Lee el siguiente blog para conocer más del tema: https://utel.mx/blog/peap/empatia-ponerse-en-zapatos-de-otro-y-en-los-propios/)
- Comunicación Cercana: Uso de canales abiertos, honestos y coherentes para generar vínculos y confianza. (Puedes asistir al taller ¡Comunícate con Asertividad! para entender y poner en práctica dicha habilidad: https://forms.gle/R5KPNZa7Q8i5rksV9)
- Fomento del Trabajo en Equipo: Involucrar a los colaboradores en la toma de decisiones y crear espacios de trabajo colaborativo. (Para conocer más a profundidad sobre dicho tema consulta lo siguiente: https://utel.mx/blog/peap/trabajo-en-equipo-virtudes-para-ser-indispensable/)
En conclusión, aunque existen mejoras respecto a las condiciones de vida de la mujer, todavía hay un camino a seguir para desarrollar espacios de liderazgo femenino y fomentar que exista una mayor equidad, solidaridad y oportunidades tanto para hombres y mujeres. Si consideras necesario ser guiada en esta perspectiva, no dudes en acercarte al servicio de Orientación Psicológica de nuestra universidad.
Psic. Ana Karina Cárdenas Torres
Programa de Éxito Académico y Profesional (PEAP).
Referencias:
- Barling, J. (2014). Gender and Leadership. Oxford University Press.
- Boggi, C. (2021). Impacto del liderazgo femenino en proyectos. Project Design and Management, 3(2).
- Goleman, D. (2005). Liderazgo que obtiene resultados. Harvard business review, 11(2005), 125-140.
- Organización de las Naciones Unidas (15 de septiembre de 2025). Datos y cifras: Liderazgo y participación política de las mujeres. https://www.unwomen.org/es/articulos/datos-y-cifras/datos-y-cifras-liderazgo-y-participacion-politica-de-las-mujeres


