Estructuralismo

Estructuralismo


El estructuralismo es un movimiento cultural del siglo XX que se desarrolló en Europa. En sus estudios toma como modelo las ciencias exactas, para aplicarlas en las estructuras lógicas, en análisis del pensamiento y el comportamiento humano.

Se desarrolló específicamente en el terreno de las ciencias humanas y sociales. Es también una ideología, que implica una concepción epistemológica y un planteamiento filosófico.

El análisis estructuralista propone un estudio sincrónico de la realidad. Sus principales precursores fueron: F. de Saussure, S. Freud, K. Marx, y más inmediatamente al estructuralismo lingüístico de R. Jakobson, Troubetzkoy, etc.

Este movimiento ha ejercido una gran influencia en diversas disciplinas. C. Lévi-Strauss lo aplicó a la etnología, J. Piaget a la psicología y a la pedagogía, J. Lacan al psicoanálisis, L. Althusser al análisis del marxismo, R. Barthes a la crítica literaria, M. Foucault al terreno filosófico (aunque rechazaba el título de filósofo y de estructuralista). J. Derrida propone como tarea de la filosofía la reflexión sobre los signos. El análisis estructuralista se ha aplicado también a la exégesis bíblica (cf Yanini).

El estructuralismo y el lenguaje

En 1955 se afirmaba que el lenguaje está conformado por unidades que contienen significados. Los fenómenos que están dentro forman un sistema de códigos, los cuales necesitan emerger de una realidad. Referente a ello, los estudios de Saussure, argumentan que se necesita de una estructura del lenguaje para que se puedan reproducir diversos significados culturales.

Los estructuralistas tienden a darle un nuevo sentido a la historia, por ejemplo, los símbolos que conservan una estructura y sirven para conocer las pretensiones de lo que se externa. En el caso de la lingüística, ésta tiene un poder importante, puesto que se centra en el discurso, el lenguaje y el acceso de las ciencias humanas que existan.

En el caso del teórico Foucault, sus estudios denominan su método como un análisis arqueológico, el cual se preocupa por el lenguaje, mientras que Barthes se enfoca en el campo literario guiándose por el lenguaje.

La sociología es una disciplina que ha colaborado en el desarrollo estructuralista, puesto que su constante relación con el estudio científico de la sociedad ha proporcionado importantes observaciones y postulados.

 

Tania Paola Peralta

UTEL Editorial


Universidad Mexico