Mariana lleva varios días sintiéndose abrumada con sus responsabilidades, pero sigue diciéndose que puede con todo y que pedir ayuda sería molestar a los demás. Hasta que una tarde las cosas se salen de control y se da cuenta de que quizá cuidarse también significa reconocer cuándo necesita apoyo.
La paradoja de la Autosuficiencia
Hoy en día, se piensa que ser completamente independiente es lo que significa tener éxito en la vida. Nos han enseñado que crecer y madurar es poder manejar todo por nosotros mismos, creyendo que la verdadera virtud está en no necesitar ayuda de nadie. Pero desde la psicología y los estudios científicos, hemos visto que eso no siempre es así. Cuanto más intentamos aislarnos y creer que podemos enfrentarlo todo solos, más nos hacemos vulnerables al cansancio, al estrés y a sentirnos emocionalmente desconectados de los demás. (Arantes, 2022; Unobravo, 2026).
El autocuidado ha sido erróneamente entendido como una serie de actividades solitarias y cosméticas. No obstante, la evidencia científica menciona que el bienestar emocional es, en esencia, un proceso que requiere de la interacción social para ser sostenible. Durante la pandemia de COVID-19, por ejemplo, vimos cómo la falta de cercanía y compartir con diferentes personas del entorno social afectó mucho nuestra salud mental (Torda et al., citados en Hidalgo-Andrade, et. al, 2022 ). Este blog quiere aclarar que no estamos solos y que pedir ayuda no significa rendirse, sino demostrar una buena forma de cuidarse y tener inteligencia emocional para enfrentar las dificultades.
Mitos sobre pedir ayuda y la trampa de la autosuficiencia
Para avanzar hacia una forma de cuidado más saludable, es importante entender mejor cómo nuestras ideas culturales pueden estar alejadas de lo que realmente sentimos y pensamos. Aquí te comparto algunas ideas comunes y qué verdad hay detrás de ellas (Unobravo, s.f.).:
- Mito: Pedir ayuda significa que soy débil o que he fracasado en mí mismo.
- Realidad: Buscar apoyo es una muestra de que tienes conciencia de ti mismo y de tus límites, y eso requiere mucha madurez emocional.
- Mito: La verdadera fuerza consiste en no ser una carga para los demás.
- Realidad: Todos estamos conectados y dependemos de otros en distintos momentos. La fortaleza está en saber cuándo y cómo pedir ayuda para sobrellevar las dificultades y seguir adelante.
- Mito: Si pido ayuda, pierdo mi independencia.
- Realidad: La ayuda de quienes nos rodean funciona como un apoyo que nos permite seguir construyendo nuestra vida sin que el estrés nos desborde.
El miedo a la vulnerabilidad: ¿Debilidad o Carga?
El origen del bloqueo para buscar soporte suele ser un profundo miedo a la vulnerabilidad. En entornos de alta exigencia, como el académico o el sociosanitario, la presión por proyectar infalibilidad es constante. Investigaciones lideradas por Hidalgo-Andrade et al. (2022) mencionan que el déficit de habilidades de autocuidado y un bajo sentido de eficacia personal (la creencia en las propias capacidades para manejar situaciones) están vinculados directamente con síntomas propios de ansiedad.
Diferenciando conceptos: Apoyo vs. Dependencia
Es importante establecer una distinción técnica entre la interdependencia saludable y la dependencia absoluta. Mientras que la dependencia implica una renuncia pasiva a la responsabilidad personal, la búsqueda de apoyo es considerada por los expertos como una «estrategia de afrontamiento adaptativa» (Cabanach et al., citado en Hidalgo-Andrade et al., 2022). Es un proceso activo y estratégico. La siguiente tabla, basada en los criterios de afrontamiento eficaz, ayuda a diferenciar estos comportamientos:
Apoyo Saludable vs. Dependencia
| Características | Apoyo Saludable (Interdependencia) | Dependencia Absoluta |
| Objetivo | Utilizar un recurso externo para recuperar el equilibrio y la autonomía. | Delegar la toma de decisiones y la regulación emocional de forma permanente. |
| Rol del sujeto | Rol activo: la persona busca, propone y colabora en la solución. | Rol pasivo: la persona espera que el entorno resuelva el problema sin su intervención. |
| Frecuencia | Estratégica: se activa ante estresores que superan los recursos actuales. | Crónica: se vuelve el único modo de funcionamiento en cualquier circunstancia. |
| Impacto en el vínculo | Fortalece la reciprocidad y reduce el aislamiento del individuo. | Genera sobrecarga y resentimiento en el entorno (fatiga por compasión). |
| Efecto psicológico | Aumenta la percepción de eficacia personal | Erosiona la autoestima y fomenta el desamparo aprendido. |
Evidencia Científica: Lo que los datos nos dicen sobre el autocuidado
Un estudio realizado por Hidalgo-Andrade et al., (2022), en Quito, Ecuador, analizó a una muestra de 170 estudiantes de carreras como medicina, psicología, enfermería, entre otras) durante el confinamiento por COVID-19. Mencionan que aunque todos los participantes creen que cuidar de su bienestar en el trabajo es importante en su formación, menos de la mitad (alrededor del 40%) ha recibido clases o entrenamiento específico sobre este tema durante sus estudios. Esta falta de preparación es la causa de que a muchos profesionales y estudiantes les cueste pedir ayuda cuando la necesitan: simplemente no les han enseñado cómo hacerlo. No obstante, el estudio arrojó un dato importante sobre la resiliencia natural: la conducta de autocuidado más frecuente entre los participantes fue «conversar con compañeros sobre temas de los estudios». Esto demuestra que, incluso ante la falta de entrenamiento formal, el ser humano busca instintivamente el apoyo de sus pares como su principal mecanismo de defensa emocional.
Aprender a pedir ayuda e inteligencia emocional.
De acuerdo con Hidalgo-Andrade et al., (2022), la capacidad de solicitar ayuda de manera efectiva no es una cuestión de «suerte», sino que depende de la Inteligencia Emocional (IE) percibida. Utilizando la escala TMMS-24, los investigadores dividen la IE en tres subescalas críticas:
- Atención Emocional: El grado en que creemos que prestamos atención a nuestros sentimientos.
- Claridad Emocional: La capacidad de comprender y desglosar nuestros estados emocionales.
- Reparación Emocional: La creencia en nuestra capacidad para interrumpir estados negativos y prolongar los positivos.
Aquí está la parte más importante que encontramos: las personas que confían en su habilidad para controlar sus sentimientos son las que más se animan a pedir ayuda y a cuidar de sí mismas.
Estrategias prácticas: Protocolo de Comunicación Asertiva para Pedir Ayuda
- Identificación de la Necesidad (Claridad): Antes de hablar, identifica si necesitas apoyo instrumental (ayuda con una tarea), apoyo informativo (guía) o apoyo emocional (validación).
- Validación de la Vulnerabilidad (Atención): Reconoce que sentirse abrumado es una respuesta natural a estresores externos. No te juzgues por necesitar a otro.
- Comunicación Directa y Específica: Usa frases en primera persona.
- Ejemplo: «Me siento con mucha carga emocional por este proyecto y necesito conversar con alguien que entienda el contexto. ¿Tendrías 15 minutos para escucharme?»
- Ejemplo (Pares): Como demuestra el estudio de Quito, el apoyo de pares es vital. «Me está costando este tema, ¿podemos revisarlo juntos para intercambiar ideas?»
- Planificación de la Reparación: Si la persona no puede ayudar en ese momento, no lo tomes como un rechazo personal. Planifica una alternativa o busca otra fuente de apoyo (familia, actividades espirituales o mindfulness).
Hacia una cultura del cuidado mutuo
¿Quieres trabajar en esto? Puedes registrarte al taller El autocuidado es una responsabilidad individual, pero su ejecución exitosa depende de una estructura comunitaria. Pedir ayuda no es un signo de insuficiencia, sino una herramienta de regulación emocional respaldada. Si necesitas fortalecer esta habilidad, regístrate a nuestro servicio de Orientación Psicológica de la Universidad.
Psic. Ángeles Reyes Cortés
Orientación Psicológica
Programa de Éxito Académico y Profesional (PEAP)
Bibliografía
Arantes, C. (2022). Autocuidado y los demás. En M. A. Costa de Albuquerque, C. M. R. P. Cavaliere, & R. A. Ribeiro (Eds.), Autocuidado: ¿Cuánto estás comprometido? (pp. 87–93). Sociedad Brasileña de Anestesiología.
Cáceres, R. S., González, A. A., & Torres, A. G. (s. f.). Manual de autocuidado. Fundación Silencio (FUNDASIL)
Herrán, M. (2024, 9 de diciembre). La importancia de pedir ayuda. Ágora | Universidad de los Andes https://agora.uniandes.edu.co/la-importancia-de-pedir-ayuda/
Hidalgo-Andrade, P., Cañas-Lerma, A. J., & Cuartero-Castañer, M. E. (2022). Autocuidado, afrontamiento e inteligencia emocional en estudiantes universitarios. International Journal of Developmental and Educational Psychology, 1(1), 327-340.
Martín Recio, O. (s. f.). Por qué a algunas personas les cuesta pedir ayuda. Centro Psicológico CEPSIM Madrid. https://www.psicologiamadrid.es/por-que-cuesta-pedir-ayuda/
Unobravo. (s.f.). El mito de tener que hacerlo todo solo: cuándo pedir ayuda. https://www.unobravo.com/es/salud-mental/el-mito-de-tener-que-hacerlo-todo-solo-cuando-pedir-ayuda


